domingo, 20 de octubre de 2013

¡¡¡Comenzamos!!!


Llevo algún tiempo pensando en como comenzar a llenar de contenidos este blog, y hoy, por fin, he tenido la escusa perfecta para hacerlo...

Siempre me consideré una chica poco común, es más, nunca me gustó ser igual que l@s demás,  pero algunas veces, en días como hoy, me pregunto hasta que grado alcanza mi "rareza",  ya que parece que todo aquello que a l@s demás les encanta a mi me horroriza, y me explico...

Hoy, y durante todo el fin de semana, se celebraba en Coruña el famoso salón nupcial EXPO BEC. La verdad es que no tengo mucha idea de cuantas ediciones han celebrado, pero doy fe de que tienen mucho éxito.

Dudaba bastante de que me gustase el dichoso salón nupcial, dado que, básicamente, de lo que se trata es de VENDER:  venderte un peinado y maquillaje, venderte un banquete, venderte un viaje de novios,  venderte un traje de novi@, venderte los detalles para los invitados, venderte las fotografías....vender, vender y vender...

No obstante, nos habían regalado unas invitaciones, así que decidimos ir con el fin de poder tomar algunas ideas, y he de decir que el evento, superó todas mis expectativas negativas, porque nada más entrar, empezaron a "acosarnos" preguntándonos si nos casábamos:
¡¡¡Pues claro!!!, ¿no se nos ve la cara de lerdos? (tuve ganas de decir a vari@s de ell@s..jejejje).

Papelito por aquí, panfletillo por allá...todos se empeñaban en enseñarnos las maravillas que podían ofrecernos...y lo triste es que ningun@ de ell@s se imaginaba que todo eso va contra mis principios y contra mi filosofía de entender ya no solo nuestra boda, sino también mi vida entera...

Sin pretenderlo, nos encontramos escuchando argumentos de lo más variopintos, como cuando un chico nos hablaba sobre los trajes de novios que vendía y nos decía:

"Si eres el novio, tienes que ir de novio" (ummmm, interesante...pensaba yo mientras aguantaba mis ganas de echar una carcajada).
Otra perlita que soltó fue:
"Si, nosotros alquilamos "chaqués", pero si el novio lleva "chaqué", el padrino también lleva "chaqué", porque es lo que dictan las normas...."  ¿qué normas? (digo yo que los que nos casamos somos nosotros, es decir, que las normas las dictamos nosotros ¿no?) pero bueno...corramos un tupido velo...

En otro stand, al preguntar si tenían anillos que no fuesen de oro (y tuve que explicar por decimoenésima vez que no tenía que ver con el dinero sino con un tema de principios medioambientales) el chico me miró extrañado y me dijo: "Esqueee...todo el mundo compra anillos de oro..."
¡¡Vale, pero yo no soy todo el mundo, y yo no quiero anillos de oro!! Arggggg



En resumen: ¡Vale!, reconozco que soy rarita...pero si hay algo que tenemos muy claro es que nos casamos porque nos queremos, y no porque todo el mundo lo haga, y si, lo reconozco mamá: nací rebelde, en mi boda seré rebelde y me moriré rebelde...
¡¡¡He dicho!!!

La verdad es que cuando decidimos casarnos, sabía que esto iba a ser complicado, porque mi pareja opta por una ceremonia clásica y yo por todo lo contrario, pero espero que cuando finalice este blog y haya terminado "El bodorrio" estemos contentos de,  al final, haber conseguido el equilibrio que tanto ansiábamos.

De lo que estoy segura es de que estamos haciendo todo con mucha ilusión y con muchas ganas de pasarlo bien en compañía de nuestros familiares y amigos. Si logramos eso...todo esto habrá merecido mil veces la pena  ;-) ¿no os parece?